Tenía 16 o 17 años ingrese a la tarde-noche en el hospital de Pontevedra, cuando llegó la noche el miedo se apoderó de mi y me sentí ansiosa, tenía delante a una auxiliar de enfermería vigilandome, me levanté de la cama, la sanitaria me dijo que me acostara, le hice caso inmediatamente, un rato más tarde me senté en la cama, le comenté a la auxiliar que me sentía ansiosa, esta vez me amenazó, “Si vuelves a levantarte tendré que atarte”. Atemorizada di varias vueltas en la cama y casi instintivamente me volví a sentar en la cama, la auxiliar de enfermería me dijo “te avisé” , en cuestión de segundos entraron varias personas en mi habitación y me ataron a la fuerza, me pasé 12 horas. En ese momento algo en mi se rompió para siempre.

En otra ocasión me ataron por decirle a una enfermera que mi compañera roncaba, ese día vinieron a por mi 5 o 6 personas yo me anclé a los hierros de la parte de abajo de la camilla muerta de miedo, unos me cogían por los brazos y otros por las piernas al final acabaron haciéndome mucho daño y tuve que soltarme de la cama para acabar atada de nuevo. La última vez que me ataron la razón fue por llorar y pedir el alta voluntaria vinieron 3 hombres a por mi y me arrastraron por el suelo del pasillo como 7 o 10 metros.

Las 3 veces que me ataron me pasé unas 12 horas inmovilizada y que no consta en el historial de los ingresos de hecho mi madre pidió el informe y le dijeron que ellos no hacen informes cuando por ley en caso de contención debe de aprobarlo un juez y constar la hora de la contención desde su inicio hasta el final de este. En otra ocasión dije que estaba sufriendo un ataque de ansiedad en un ingreso y me dieron una pastilla pregunté que es lo que iba a tomar y se negaron a decírmelo, yo les dije que sin saber lo que tomaba no quería que me diesen nada, a esto me respondieron el médico dió la orden si te niegas te atamos, así que con toda la desconfianza pero con aún más miedo la acabe tomando y en cosa de 40 min los ojos se me dieron la vuelta y empecé a convulsionar, dijeron está con extrapiramidales y me hicieron levantarme, de repente la cabeza y uno de mis brazos se quedaron rígidos y torcidos y pedí ayuda me dijeron literalmente deja de hacer el tonto niña, tuve que mantener la calma y solucionar aquello sin ayuda porque me dejaron sola en la habitación.

Me han quedado secuelas en forma de fobias que limitan mi vida. Espero que esto se acabe para siempre

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